El matcha latte se prepara batiendo matcha en polvo con agua y leche. Cuando el resultado es grumoso o excesivamente amargo, el problema casi nunca es el polvo en sí, sino la técnica de batido: falta de disolución completa antes de agregar la leche, o agua a una temperatura incorrecta.
Por qué esto le cuesta dinero a tu negocio
Una bebida grumosa o amarga se devuelve, se rehace o —peor— el cliente simplemente no vuelve a pedirla. Como el matcha suele ser una bebida de margen alto, perder repetición de compra en esta categoría tiene un impacto directo en tus ventas mensuales.
Ajuste simple para tu equipo
Disolvé siempre el matcha primero en una pequeña cantidad de agua, batiendo hasta que no queden grumos visibles, antes de incorporar la leche. El tipo de leche también cambia el resultado: leche entera da una textura más cremosa, mientras que leches vegetales tienden a un perfil más ligero. Estandarizar este paso en tu barra evita variaciones de calidad entre un turno y otro.
